Lo que sería un festejo por el triunfo de México ante Ecuador terminó en tragedia; la celebración de la multitud provocó la muerte de cuatro personas que acudieron a los festejos en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, que albergó a más de un millón de personas.
En la zona, a pesar de que sí había elementos de seguridad, no se encontraban activos, frente a ellos pasaban personas vendiendo cerveza, shots de tequila, o personas drogándose y no hacían nada; incluso había personas dormidas en plena calle mientras intentaban mantenerse de pie, pero tampoco importaron.
De acuerdo con testimonios, muchas de las calles aledañas a Paseo de la Reforma, se vieron saturadas, debido a la multitud que intentaba llegar al Ángel, entre comerciantes ambulantes, motociclistas y autos las personas fueron llevadas por “la corriente” que avanzaba por todas las direcciones.
“Nadadermos, nadadermos”, como en la película de Nemo, fue la frase que provocó que decenas de personas cayeran al suelo y fueran aplastadas por más personas.
Gritos de ayuda, niños llorando, adultos mayores pidiendo auxilio y otros tratando de detener a la multitud, no importaron; los aficionados se aferraron a cumplir con su objetivo, que era pasar hacia Paseo de la Reforma para celebrar.
El resultado: tres personas que murieron por asfixia un hombre de 44 años y dos mujeres de 48 y 19 años; la cuarta persona fue un hombre de 30 años que recibió atención por un aparente ataque epiléptico, crisis convulsiva y sangrado de tubo digestivo.
Primero, fueron localizadas inconscientes dos personas en el cruce de las calles Hamburgo y Lancaster, a donde arribaron paramédicos para brindar primeros auxilios y posteriormente llevarlos a un hospital para recibir atención, lamentablemente la multitud provocó retrasos en el traslado y al arribar al punto las personas ya estaban inconscientes.
Horas después, el Puesto de Mando del Sector Salud informó sobre un tercer caso en la calle Berna y hasta las primeras horas del miércoles se confirmó la muerte del cuarto hombre.
Quienes han acudido a las celebraciones masivas señalan que estas muertes pudieron evitarse si las autoridades hubieran implementado protocolos de seguridad para controlar a los aficionados; algunos legisladores locales también acusaron al Gobierno capitalino de ignorar fallas en la logística, movilidad, control de aforos y más desde la inauguración del Mundial.












