Miles de familias en la Zona Metropolitana del Valle de México vivieron este año un momento decisivo, la entrada a la preparatoria. Sin embargo, no todos los jóvenes lograron ingresar al plantel que deseaban, por lo que muchos se preguntan ¿qué sigue para quienes no entraron?
Este 2025 marcó un cambio histórico en el acceso a la Educación Media Superior, tras 28 años del Concurso de Asignación (COMIPEMS), nació el proceso “Mi Derecho, Mi Lugar”, coordinado por el Espacio de Coordinación de Educación Media Superior (ECOEMS), con la meta de garantizar un espacio para todas y todos los aspirantes.
Las cifras hablan por sí mismas:
● 272 mil 793 estudiantes inscritos en ECOEMS.
● 111 mil 335 obtuvieron asignación por acceso directo, sin examen.
● 37 mil 234 realizaron el examen para ingresar a la UNAM o al IPN.
● 124 mil 224 ingresaron mediante la modalidad mixta.
Aún con este esfuerzo, persiste una realidad: muchos adolescentes no consiguieron el plantel que soñaban o una opción viable para sus familias.
Más allá de números, el reto humano
Cada año, en México, miles de jóvenes se enfrentan a la posibilidad de abandonar sus estudios tras la secundaria. No siempre por falta de talento, sino por factores como limitaciones económicas, falta de espacios o un sistema educativo que no logra conectar con la etapa vital que atraviesan.
La tasa de abandono escolar en 2023-2024 alcanzó el 8.1%: alrededor de 430 mil estudiantes, es decir, 117 adolescentes que cada día dejan de estudiar.
La doctora Arcelia Martínez Bordón en el foro ‘La educación media superior en México, siglo XXI’, señaló que, “esto nos habla del tamaño del reto. Y la pregunta central es: ¿los estudiantes que se quedan en el sistema, realmente están aprendiendo?”.
Los motivos para abandonar no siempre son económicos, hay cambios de intereses, la dificultad de mantener un ritmo constante, poco apoyo familiar o incluso la baja autoestima pueden pesar tanto como la falta de recursos.
Alternativas que transforman vidas
En este contexto, las becas académicas de Grupo Educación a través de su fundación Amigos de la Juventud (Fundaju), representan más que un apoyo: son un puente hacia la continuidad.
Desde hace décadas, Fundaju impulsa a chicas y chicos para cursar la preparatoria en escuelas privadas de calidad y continuar su camino universitario; su enfoque es integral: fomenta deporte, convivencia familiar y habilidades socioemocionales, generando entornos que fortalecen a la juventud.
“Creemos que el acceso a la educación no debe depender de la condición económica o social de las familias. Nuestro compromiso es abrir puertas y acompañar a los jóvenes en su camino hacia sus metas. Con resiliencia, preparación y apoyo constante, pueden alcanzar todo su potencial. La educación es la herramienta más poderosa para transformar vidas”, aseguró Ale Carmona, Co-CEO de Grupo Educación.
Una invitación a soñar en grande
La educación no es sólo un lugar en la lista de opciones escolares; es la posibilidad de construir futuros, romper ciclos y abrir horizontes. En Fundaju, cada beca es una semilla de esperanza que puede cambiar la vida de un adolescente y, con ella, la de su familia y su comunidad.
Con estas acciones, Fundaju reafirma su misión, que es acortar las brechas educativas en México y abrir caminos de desarrollo para miles de estudiantes en el país. ¿Quieres conocer sus programas? Entra a su sitio web y entérate de todas las opciones que existen para apoyar a quienes quieren continuar sus estudios.












